Ya que algunos promotores/as que han trabajado con CESESMA muchos años
están cumpliendo 19 ó 20 años, están enfrentando una nueva etapa en sus
vidas. Tienen que buscar alternativas para ganarse la vida, y a la vez
seguir aportando al desarrollo de sus comunidades.
En búsqueda de dar
alternativas y brindar oportunidades a estos jóvenes, estamos
planteando el establecimiento de nuevos proyectos con un enfoque que llamamos
“asociatividad”, como una estrategia de satisfacer intereses de
los mismos, así permitiendo que se queden en sus comunidades
aportando para el desarrollo de la misma.
Con este enfoque CESESMA pretende ayudar con apoyo técnico y material
para que estos promotores/as emprendan pequeñas iniciativas productivas en sus
comunidades.
Para CESESMA esta estrategia contribuye a la
creación y al mantenimiento de las condiciones necesarias para que
promotores/as educativos que han adquirido mayores conocimientos a
través de su involucramiento a las diferentes actividades
socioeducativas y acompañadas por CESESMA, puedan mantener su
compromiso con sus comunidades, sobre todo en la promoción y defensa
de los derechos de la niñez, al iniciar una nueva etapa de su vida
como jóvenes y adultos/as.
Actualmente tenemos 24 asociatividades:
6 de apicultura
4 de cultivo de chayas
3 de costura
11 de avicultura (gallinas)
Las asociatividades de aves, cultivo de chaya y
apicultura ya están dando los primeros resultados, sobre todo en
Yasica Sur y Samulalí que fue donde empezamos con esta iniciativa.
Dos asociatividades de chaya ya están
produciendo y vendiendo a intermediarios que llegan en camiones a la
zona de Yasica Sur para sacarlos al mercado. También están vendiendo
huevos, gallinas y pollos, además que lo están consumiendo en su
casa. Tenemos dos asociatividades cuya función es contar con un
semillero de aves y su extensión es mayor que las demás; esto porque
pensamos organizar otras asociatividades y no tener que comprar a
altos costos, además que las aves ya estarán adaptadas al clima y a
la zona.
Los pequeños apicultores de Yasica y Samulalí
ya están cosechando y tienen miel en su casa para compartir con la
familia. También están capacitándose sobre el valor nutritivo y las
bondades de la miel de abeja y el polen, y el cuido higiénico que
debemos darle.